DESMEMBRADOS [2006] by Christopher Smith

Título Original: "Severance".
Dirección: Christopher Smith.
País: Reino Unido.
Año: 2006.
Duración: 91 min.
Interpretación: Danny Dyer (Steve), Laura Harris (Maggie), Tim McInernney (Richard), Toby Stephens (Harris), Claudie Blakley (Jill), Andy Nyman (Gordon) y Babou Ceesay (Billy).
Guión: James Moran y Christopher Smith basado en una idea de James Moran.
Producción: Jason Newmark.
Música: Christian Henson.
Fotografía: Ed Wild.
Montaje: Stuart Gazzarda.
Diseño de producción: John Frankish.
Europa ya no es un lugar seguro. El horror contemporáneo, cansado ya de asustadizos jovenzuelos perseguidos por el psicópata de turno, abre nuevas fronteras y emigra de la sucia y polvorienta Texas a la Europa central, para así, si cabe, transformar la hemoglobina evasiva en sátira política. Christopher Smith, tras la infravalorada y entretenida CREEP (2004), se apunta a la moda de revivir el splatter a base de brutales golpes de humor, como si el género por excelencia hubiera perdido su capacidad para reencarnarse.
DESMEMBRADOS toca un tema que últimamente está de moda en la mediana y gran empresa realizando "jornadas de convivencia" en la que alejan a sus empleados de la rutina diaria y les proponen diferentes ejercicios y situaciones donde puedan confraternizar y realizar trabajo en equipo. El resultado de las mismas suele ser inútil, ya que quién te cae como una patada en el culo lo seguirá haciendo, y quien es un pelota se seguirá comportando como tal. Christopher Smith, coge como protagonistas a los empleados de una empresa fabricante de armas y se los lleva de "excursión" a un bosque de Hungría donde probarán su propia medicina. DESMEMBRADOS podría definirse como una cinta de terror que conserva el mejor humor británico. Pero no nos engañemos, bajo su apariencia de serie B, la peli es una crítica brutal al caótico mundo en el que vivimos. El fin del comunismo, la guerra de Irak, el miedo post 11-S, la marginación social, la legalización de las drogas o las injusticias laborales son sólo algunos de los temas con los que Smith se atreve a bromear sin olvidar en ningún momento lo que el espectador desea: Sangre y Violencia.
Esta variante inglesa que mezcla terror y comedia se presenta como la ascensión pulcra de un cineasta que ha comprendido perfectamente los mecanismos del terror anglosajón. Porque lo que comienza como una parodia al mundo financiero y de alto caché, con esos ejecutivos paletos y analógicos, termina en un empapadísimo baño de sangre que no deja títere con cabeza. Smith vuelve a proponer una estética realista y sin efectismos para narrar, con temple sobrio y ajustado, un relato que a medida que avanza suma capas de sentido a una historia burlesca en la que nada chirría.
Semejante sátira social, en manos más "serias" hubiese resultado risible y adoctrinante, encuentra aquí un campo de risas gracias al empleo de los más manidos estereotipos de oficina llevados al campo del horror: desde el inútil líder de equipo hasta el pelota corporativo, desde la guardiana de la corrección política hasta el colgao de los porros y hongos, todos deben trabajar en equipo por primera vez en sus vidas si quieren salir ilesos de aquella experiencia. Pero claro, a diferencia de otros intentos de parodia, DESMEMBRADOS nunca deja de ser una película de terror y sin llegar a ser una título gore, sobre todo en su media hora final, se convierte en un imaginativo y auténtico festín para los aficionados del género, donde los pelotas son humillados, los jefes demuestran su ineptitud, los marginados no obtienen su merecida recompensa y el friki (junto a la tía buena de turno) tienen que intentar sobrevivir.
Si algo se le puede achacar es que, en ocasiones, su humor puede resultar un tanto bufo y demasiado básico (lo cual hace que no llegue a los niveles de maestría de ZOMBIES PARTY (SHAUN OF THE DEAD), por ejemplo), pero a pesar de sus fallos se agradece, Sin lugar a dudas Christopher Smith es junto a Neil Marshall (DOG SOLDIERS y THE DESCENT), una de las grandes esperanzas de la nueva hornada del cine de terror británico.

